sábado, 30 de marzo de 2019


Ilusiones y crepúsculos

Raúl Guerra Garrido

Bajo la alta luna transparente de aquellos atardeceres detrás de las colinas azuladas que diseñan el horizonte de la ciudad de Minas, aprendí que si uno sueña con los ojos abiertos puede salvarse de la soledad.  Y supe que los crepúsculos, como las ilusiones del alma, no son adornos del espíritu, son el espíritu.
Mi amigo, el celebrado novelista español Raúl Guerra Garrido, quien entre otros galardones ha merecido el Premio Nacional de Letras Españolas, en 2006, y quien recientemente ha publicado una nueva y sorprendente novela, “Demolición” (Alianza Editorial), monólogo interior de un escultor de escaleras con el que que prácticamente crea un nuevo género,  tras una visita que hicimos juntos a Minas, cuando visitó nuestro país hace ya unos cuantos años, me dijo estas palabras: “lo que uno será es lo que fue a los diecisiete años”. ¿Estará en lo cierto? ¿Somos niños repletos de sueños y de palabras en el torbellino del mundo?

domingo, 10 de febrero de 2019

Sobre “Noches de Gloria”
           
           
            Tengo el gusto de compartir con mis lectores el comentario publicado el 8 de febrero en Arequita Digital, que los sábados reúne sus notas en un semanario muy difundido en la ciudad de Minas,  donde precisamente se  ambienta mi nueva novela. Y sigue el artículo.


NOCHES DE GLORIA”, LA NUEVA NOVELA DE 
RÚBEN LOZA AGUERREBERE

“Noches de Gloria”, la reciente novela del escritor minuano Ruben Loza Aguerrebere, es la saga de “El secreto de Amparo”, que fuera editada en Madrid en diciembre pasado. Se trata del quinto libro del escritor minuano que se edita en España.


Esta nueva novela, “Noches de Gloria”, recientemente publicada en nuestro país (Ediciones de la Plaza, que distribuye Gussi), gira en torno a las entrañables sorpresas que nacen de los amores adolescentes de Francisco (que sueña con ser escritor) y su amigo Martín (quien quiere ser pintor) relacionados con Gloria, una bonita joven con quien dialogan, soñando lo imposible, en el patio de un burdel en una pequeña ciudad rodeada de colinas, una aldea mágica. Es una pequeña Minas casi imaginaria del novelista uruguayo.

Allí tiene lugar, en ese burdel, un crimen inesperado, que los vincula a todos: a los dos muy jóvenes amigos, a Gloria, y a las demás mujeres que venden allí su amor así como a los numerosos y singulares visitantes nocturnos del prostíbulo.

Entre incertidumbres y misterios, las vivencias que irradian los ensueños que florecen a esa edad crecen en esta historia, narrada por uno de sus personajes (el que sueña con ser novelista) y se desarrolló en torno a las numerosas sorpresas que surgen del muy sugestivo relato, el que avanza hacia un final totalmente sorpresivo. Tan absolutamente inesperado es el final que bien podemos decir que en la sorpresa que esconde se encuentra la clave de esta historia muy singular situada aquí, en las colinas en este magnético universo.
Seducción y sorpresas para el lector en un mundo casi mágico.

sábado, 2 de febrero de 2019

Noches de Gloria


Artículo publicado el 30/01/2019 en el diario El País, de Uruguay.


sábado, 22 de diciembre de 2018

Nochebuena y Navidad


Tras la Nochebuena, la mejor de cuantas noches han sido, llega la Navidad.
Mientras las agujas caminan hacia la medianoche, procuramos sentirnos mejores y nos atrevemos a peinar nuevos sueños con renovadas esperanzas.
Con una mochila abierta por corazón, a la medianoche dejamos un beso en las mejillas queridas, esperando idéntica ofrenda.
Desde lejos, desde siempre, escuchamos las voces de los villancicos, y nos emocionamos: "En el portal de Belén hacen lumbre los pastores/ para calentar al Niño que ha nacido entre las flores...".
Y también: “La Virgen está lavando y tendiendo en el romero/ los angelitos cantando y el romero floreciendo./ La Virgen está lavando con un poquito jabón/ se le picaron las manos, manos de mi corazón...".
 Y cuando oímos al ruiseñor anunciando el nacimiento del niño en Belén, levantamos nuestras copas y brindamos, como en la primera Nochebuena, por todos los hombres de buena voluntad.
Y damos gracias con ilusiones renovadas porque toda Navidad es nacimiento y todo nacimiento motivo de alegría, dando cabida a la vida y la esperanza.
           ¡Feliz Navidad!

jueves, 13 de diciembre de 2018


Escribiendo una novela
  
Las ediciones uruguaya y española


       Decía Elizabeth Bowen que un escritor es un “alumno desatento en el aula de la vida”. E insistía en que, al revés que el hombre  que no tiene inclinaciones literarias, carece de perspectivas fijadas de antemano y, rara vez, observa algo deliberadamente. Lo que hace es ver lo que no se propuso ver, y recordar cosas que no parecen posibles.
            Yo sé (con tantas novelas escritas) que cuando uno comienza a escribir una novela, inesperadamente se dan la mano incontables momentos de nuestra propia vida en esa historia imaginaria que vamos desarrollando. Por ejemplo, una tarde en un parque hace muchos años y que no habíamos recordado hasta ese instante; una canción que escuchamos de niño; las palabras que hace cinco días nos dijo un amigo, tomando un café. Qué sé yo. Todo ello coincide con lo que estamos escribiendo y llega en el momento adecuado. Así, de esta manera, crece una obra literaria.

miércoles, 5 de diciembre de 2018


Amar para escribir


Franz Kafka

    Franz Kafka buscó y amó a una sola mujer en las sucesivas mujeres que conoció. El novelista español Luis Goytisolo dijo cierta vez que los períodos más creativos de Kafka coincidieron con sus intensas relaciones amorosas: “Kafka necesitaba amar. La correspondencia o la falta de correspondencia de ese sentimiento parecen secundarias, pero lo importante es que el amor estimulaba su capacidad creadora, y no como fuente de inspiración, sino pura y simplemente como fuente de energía”.
Es decir, amar para poder escribir, que no sé si es amar. Y escribir para poder vivir. Todo lo relativo al señor Kafka, como señaló acertadamente Borges, será olvidado, salvo sus cuentos, que seguirán contándose.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Recuerdos de Malraux


            El pasado viernes se cumplió un nuevo año del adiós a todos de André Malraux, el 23 de noviembre de 1976, a los 75 años,
            Su inteligencia se unió con su sentido triunfal y produjo algunas de las obras más trascendentes de la literatura del siglo veinte, como su célebre novela “La condición humana” (Premio Goncourt 1933), el tratado de historia y filosofía del arte “Las voces del silencio” y sus memorias, tituladas  “Antimemorias”.
            El general De Gaulle y Malraux no se conocieron en las refriegas de ningún combate, sino en un cine. Asistían a la exhibición de "Napoleón", película de Abel Gance, en 1936. Nueve años más tarde, Malraux recibió la visita de un colaborador del general De Gaulle, quien le dijo: "El general De Gaulle me pide que le pregunte en nombre de Francia si quisiera ayudarle".  
            La respuesta fue: "Eso ni se pregunta". E integró el gabinete cultural.
            De Gaulle fue encargado de formar un gobierno tripartito. Y Malraux formó parte como ministro de Información, asumiendo la responsabilidad de ser portavoz de De Gaulle. Muchos años después, sería su ministro de Cultura; y se marcharon juntos cuando entendieron que había llegado el momento.  En  “La hoguera de encinas”, Malraux recogió sus diálogos con de Gaulle, en Colombey.
        Fascinado por la metafísica cristiana y por la santidad, fue un obsesionado por Bernard de Claivaux y por San Francisco de Asís.
            Realista de lo imaginario, aventurero metafísico, tras los tiempos de la aventura inauguró el de la memoria. Quiso la gloria, y la conquistó.